SIMPOSIO INTERNACIONAL
¿Cómo preservar un donante de órganos en las unidades hospitalarias?
El reto es preservar el paciente
Jua Carlos Robles Arista, Hospital Universitario Reina Sofía de España.
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Cristina Coello. Quito
En el marco del
Primer Simposio Internacional de Trasplantes de Órganos, el coordinador de Trasplantes del Hospital Universitario Reina Sofía de España,
Juan Carlos Robles, ha compartido con los profesionales ecuatorianos
varias pautas para mantener una condición adecuada de un posible donante de órganos.
En el evento académico, organizado por el Hospital Carlos Andrade Marín (HCAM), el experto ha enfatizado que “
sin un donante bien mantenido no hay trasplante”, por ello ha exhortado a los profesionales de la salud a formarse para identificar a tiempo un posible donante.
“Tenemos que
controlar el área donde están los posibles donantes (Urgencias, Cuidados Intensivos, Unidad de reanimación, Neurología, Neurocirugía)” e
identificar aquellos pacientes que ingresan en estado muy grave.
Según Robles, se requiere un rápido
diagnóstico de muerte encefálica, una monitorización adecuada antes de que aparezcan complicaciones “y si las hay, tratarlas lo antes posible”. Los profesionales de la salud tienen la labor de sustituir todas las funciones que se pierden como consecuencia de la muerte del cerebro (hemodinámica, respiratoria, renal, temperatura, coagulación, etc.) y controlarlo todo a fin de mantener los órganos.
Tras el diagnóstico, descartar cualquier tratamiento,
informar a la familia que todos los test confirman la muerte encefálica y antes de desconectarlo de la máquina confirmar la posibilidad de ser donante.
En ese punto, hay que considerar la negativa familiar, pero Robles ha recomendado
“crear confianza en la sociedad” e insistir en dar a conocer que la donación “va a beneficiar a aquellas personas que más lo necesitan”.