ENTREVISTA A RICARDO HIDALGO
Ensayos Clínicos no deberían ser comerciales
El catedrático afirma que los intereses económicos no se deben mezclar con la ciencia
Ricardo Hidalgo, cardiólogo.
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Diego Mosquera. Quito
El cardiólogo, Ricardo Hidalgo, ha conversado con REDACCIÓN MÉDICA sobre los
ensayos clínicos de carácter comercial y de cómo estos no deberían realizarse por el llamado ‘conflicto de interés’.
Durante la entrevista Hidalgo ha sostenido que algunas farmacéuticas utilizan el marketing para vender productos que al final no han demostrado su efectividad e incluso
han causado más daño a los pacientes.
¿Por qué los ensayos clínicos no deberían mezclarse con lo comercial?
Primero por el fin de lucro.
Se distorsiona la esencia de la investigación al haber conflictos de interés. Un ensayo clínico que tiene objetivo comercial de alguna manera está sesgando el objetivo que es
seleccionar a los mejores científicos e investigadores que dominan el estado del arte de la profesión y que están separados de los intereses económicos.
Y esto pasa no solo con los científicos sino también con los resultados de la investigación, hay estudios con los que
no se obtiene el resultado que espera el inversionista, pueda ser que haya alteraciones en las estadísticas para intentar demostrar que hay un efecto positivo sobre determinada intervención.
¿Cuál es este conflicto de interés?
Detrás del ensayo hay un inversionista que pone en juego una cantidad de dinero con el objeto de conseguir algo a cambio y esto
distorsiona el concepto de ciencia y de ética.
¿Qué connotaciones tiene esto?
En nuestro país ya existen entes reguladores de los ensayos clínicos y de la aplicación en seres humanos, por lo tanto, deben existir una serie de normas que van desde la bioética y las varias convenciones y tratados internacionales de los cuales Ecuador es fedatario y en donde se trata
de proteger al ser humano cuando se realizan investigaciones.
¿Hay ensayos clínicos direccionados?
Si, de hecho puede ser que el objetivo sea demostrar que el fármaco en construcción es mejor que otras medicinas entonces estamos hablando de que
hay una presión de que el nuevo sea más exitoso y ahí es donde el inversionista interviene.
¿Cuándo se convierten en comerciales?
Si por ejemplo yo tengo un fármaco que quiero demostrar que por lo menos es no inferior al goldestandar, se convierte en comercial cuando
el patrocinador del ensayo clínico es el laboratorio que produce el medicamento, entonces ya tiene un objetivo diferente al de la ciencia.
Aquí hay una presión por parte del inversionista sobre el investigador que puede en determinado momento llegar a
distorsionar los resultados para favorecer los intereses de la industria.
¿Qué es lo ideal?
A mi forma de ver lo mejor sería que
las instituciones estatales promuevan la investigación científica de fármacos, eso no ocurre, y por lo tanto aparecen estos conflictos de interés.
¿Acerca de la postcomercialización de los medicamentos?
Hace muy poco, la FDA comunicó que
los estudios de postcomercialización son muy escasos y es ahí en donde se demuestra si el medicamento sirve para todo el espectro de la evolución de una patología. También hay que ver los efectos de ese medicamento
cuando se junta con otros fármacos que no se pueden hacer en un ensayo clínico comercial.
¿Hay ejemplos de esto?
Claro, durante años salieron a la venta medicamentos que
parecían la panacea y después se determinó que ni siquiera tenían un efecto placebo, hay otros casos se determinó que había medicamentos que tenían combinaciones que llegaban a ser tóxicas y letales.
¿En la actualidad hay medicamentos que no sirven?
Por supuesto que sí, pero
se utilizan para tratar pseudoenfermedades, como la calvicie y la celulitis que no son enfermedades pero te hacen creer que si lo son y hasta te dan la cura.
¿Y en casos de patologías reales?
Claro, por ejemplo
la osteopenia no es una enfermedad, es una disminución de la densidad mineral ósea, no debe ser tratada, está de acuerdo con la edad y contextura de las personas, entonces ya se les manda medicamentos que
significan millones de dólares y terminan evitando una sola fractura de cadera, es un gasto innecesario.